Misal diario. Misal carmelitano.
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Domingo 11 de enero
EL BAUTISMO DEL SEÑOR
Fiesta: Blanco
ANTÍFONA DE ENTRADA
Cfr. Mt 3, 16-17
Inmediatamente después de que Jesús recibió el bautismo, se abrieron los cielos y el Espíritu Santo se posó sobre él en forma de paloma, y resonó la voz del Padre que decía: "Éste es mi Hijo amado, en quien he puesto todo mi amor".
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, cuyo Unigénito se manifestó en la realidad de nuestra carne, concédenos, por aquel que hemos conocido semejante a nosotros en lo exterior, que merezcamos quedar interiormente renovados. Él, que vive y reina contigo...
PRIMERA LECTURA
Miren a mi siervo, en quien tengo mis complacencias.
Del libro del profeta Isaías: 42, 1-4. 6-7
Esto dice el Señor: "Miren a mi siervo, a quien sostengo, a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles; no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea. Promoverá con firmeza la justicia, no titubeará ni se doblegará hasta haber establecido el derecho sobre la tierra y hasta que las islas escuchen su enseñanza.
Yo, el Señor, fiel a mi designio de salvación, te llamé, te tomé de la mano, te he formado y te he constituido alianza de un pueblo, luz de las naciones, para que abras los ojos de los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 28, 1a y 2. 3ac-4
R. Te alabamos, Señor.
Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, denle la gloria que merece. Postrados en su templo santo, alabemos al Señor.
R. Te alabamos, Señor.
La voz del Señor se deja oír sobre las aguas torrenciales. La voz del Señor es poderosa, la voz del Señor es imponente.
R. Te alabamos, Señor.
El Dios de majestad hizo sonar el trueno de su voz. El Señor se manifestó sobre las aguas desde su trono eterno.
R. Te alabamos, Señor.
SEGUNDA LECTURA
Dios ungió con el Espíritu Santo a Jesús de Nazaret.
Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 34-38
En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: "Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere. Él envió su palabra a los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos.
Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. Mc 9, 7
R. Aleluya, aleluya.
Se abrió el cielo y resonó la voz del Padre, que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". R.
EVANGELIO
Apenas se bautizó Jesús, vio que el Espíritu Santo descendía sobre él.
Del santo Evangelio según san Mateo: 3, 13-17
En aquel tiempo, Jesús llegó de Galilea al río Jordán y le pidió a Juan que lo bautizara. Pero Juan se resistía, diciendo: "Yo soy quien debe ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a que yo te bautice?". Jesús le respondió: "Haz ahora lo que te digo, porque es necesario que así cumplamos todo lo que Dios quiere". Entonces Juan accedió a bautizarlo.
Al salir Jesús del agua, una vez bautizado, se le abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma, y se oyó una voz que decía desde el cielo: "Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice Credo.
PLEGARIA UNIVERSAL
Oremos, hermanos, a nuestro Salvador, que quiso ser bautizado para santificar nuestro Bautismo y renovar por él al hombre caído.
Después de cada petición diremos: Jesús, Hijo amado del Padre, escúchanos.
+ Por el Papa León, por los obispos, los presbíteros, los diáconos y por todo el Pueblo de Dios, para que seamos conscientes del Bautismo que hemos recibido y nos mantengamos fieles a Dios, firmes en la fe. Oremos.
+ Por todos aquellos que recibirán próximamente el Bautismo, y por sus papás y padrinos, para que vivan siempre en la presencia de Dios en todas las circunstancias de su vida. Oremos.
+ Por todos los que tienen responsabilidades en la sociedad y en la vida pública, para que trabajen siempre con honradez, buscando por encima de todo el bien común. Oremos.
+ Por los pobres, los enfermos, y todos los que sufren por cualquier motivo, para que sientan la fuerza renovadora de Dios en sus vidas y puedan salir de su situación dolorosa. Oremos.
+ Por todos nosotros, reunidos para celebrar el memorial del Señor, muerto y resucitado, para que nunca nos cansemos de trabajar con alegría en la construcción del Reino de Dios. Oremos.
Padre todopoderoso, que hiciste resonar tu voz magnífica en el Bautismo de tu Unigénito en el Jordán, concede a tus hijos renacidos por las aguas del Bautismo cumplir fielmente las promesas bautismales y ser testigos valientes de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la manifestación de tu Hijo muy amado, para que la oblación de tus hijos se convierta en el mismo sacrificio de aquel que quiso en su misericordia lavar los pecados del mundo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque mostraste en el Jordán con signos admirables el misterio del nuevo bautismo, para que por aquella voz, venida del cielo, creyéramos que tu Palabra ya estaba habitando entre nosotros y, por el Espíritu Santo, que descendió en forma de paloma, se supiera que Cristo, tu Siervo, era ungido con óleo de alegría y enviado a anunciar el Evangelio a los pobres.
Por eso, a una con los coros de los ángeles, te alabamos continuamente en la tierra, aclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cfr. Jn 1, 32. 34
Éste es aquel de quien Juan decía: Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Saciados con estos sagrados dones, imploramos, Señor, tu clemencia, para que, escuchando fielmente a tu Unigénito, nos llamemos y seamos de verdad hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Carmelitas Descalzos de México.
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