Misal diario. Misal carmelitano.
Misal diario. Misal carmelitano.
Miércoles 4 de febrero
IV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Beato María Eugenio del Niño Jesús (Grialou)
Memoria libre
Henri Grialou nació en Aubin (Francia) el 2 de diciembre de 1894. Después de ordenarse sacerdote, quedó tan cautivado por la doctrina de Santa Teresa del Niño Jesús y San Juan de la Cruz que decidió ingresar en los Carmelitas Descalzos. Tras ocupar diversos cargos de gobierno, tanto locales como generales, fue nombrado Visitador Apostólico de las Carmelitas Descalzas y Asistente Religioso de las Federaciones en Francia. A partir de 1955 pudo dedicarse por completo al Instituto secular Notre Dame de Vie, que había fundado en 1932. Murió en Venasque el 27 de marzo de 1967, donde está enterrado.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Sab 7, 27b
“Entrando en las almas buenas de cada generación, la Sabiduría va haciendo amigos de Dios y profetas.”
ORACIÓN COLECTA
Dios rico en misericordia, has dado al beato María Eugenio del Niño Jesús gracia y luz para guiar a tu pueblo por los caminos de la oración contemplativa y del testimonio misionero, hacia la plenitud de la vida en Cristo. Concédenos, por su intercesión, crecer en la docilidad al Espíritu Santo y trabajar, en la fe, para la venida de tu Reino.
Por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
PRIMERA LECTURA
Soy yo, Señor, el que ha pecado. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las ovejas?
Del segundo libro de Samuel: 24, 2. 9-17
En aquellos días, el rey David dio a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él, esta orden: "Recorran todas las tribus de Israel, desde la ciudad de Dan hasta la de Bersebá, para hacer el censo de la población, a fin de que pueda yo saber cuánta gente tengo".
Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había ochocientos mil hombres aptos para la guerra, y en Judá quinientos mil. Pero a David le remordió la conciencia por haber mandado hacer el censo y dijo al Señor: "He pecado gravemente; pero tú, Señor, perdona la culpa de tu siervo, porque he cometido una gran locura".
Aquella misma noche el Señor le habló al profeta Gad, consejero de David, y le dijo: "Ve a ver a David y dile que yo, el Señor, le mando decir esto: "Te propongo tres castigos. Escoge uno y yo lo realizaré'".
Por la mañana, Gad se presentó ante David y le preguntó: "¿Qué castigo prefieres; tres años de hambre en tu territorio; tres meses de huir, perseguido por tus enemigos; o tres días de peste en tus dominios? Piénsalo y dímelo, para que pueda yo contestarle al Señor, que me ha enviado".
David le respondió: "Estoy en un gran apuro. Pero prefiero caer en manos de Dios, que es el Señor de la misericordia, que en manos de los hombres". Y escogió la peste.
Era la época de la cosecha del trigo, cuando el Señor envió la peste sobre Israel, desde aquella misma mañana hasta el tiempo señalado. Desde Dan hasta Bersebá murieron setenta mil hombres. Pero, cuando el ángel del Señor había extendido ya su mano hacia Jerusalén, para desatar ahí la peste, el Señor tuvo compasión y le dijo: "Basta ya! Retira tu mano". En ese momento, el ángel se hallaba cerca de Jerusalén, en los campos de Arauná, el yebuseo.
Entonces el rey David, angustiado por el exterminio, oró así: "Soy yo, Señor, el que ha pecado; soy yo, el pastor, quien ha obrado mal. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las ovejas? Castígame, pues, a mí y a los míos".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 31, 1-2. 5. 6. 7
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño.
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado.
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden.
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R.
EVANGELIO
Todos honran a un profeta, menos los de su tierra.
Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6
En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?". Y estaban desconcertados.
Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
PREFACIO COMÚN PARA PASTORES O SANTOS - RELIGIOSOS -
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dígnate aceptar, Dios nuestro, este sacrificio que te ofrecemos de todo corazón, en la fiesta del beato María Eugenio del Niño Jesús: fieles a sus enseñanzas, queremos ofrecernos totalmente y celebrar tu alabanza. Por Cristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Jn 15, 15
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, por la participación en la mesa celestial, consolida y aumenta las fuerzas espirituales en todos los que celebramos la fiesta del beato María Eugenio del Niño Jesús. Ayúdanos a guardar en su integridad el don de la fe, y a avanzar por el camino de la salvación. Por Cristo, nuestro Señor.
El Libro Vivo es un servicio gratuito.
Carmelitas Descalzos de México.
ocd.org.mx