Misal diario. Misal carmelitano.
Misal diario. Misal carmelitano.
Miércoles 4 de marzo
II SEMANA DE CUARESMA
Feria: Morado
ANTÍFONA DE ENTRADA
Cfr. Sol 37. 22-23
No me abandones, Señor, Dios mío, no te alejes de mi. Ven de prisa a socorrerme, Señor mío, mi salvador.
ORACIÓN COLECTA
Conserva, Señor, a tu familia en el camino del bien que tú le has señalado, y ayúdala en sus necesidades temporales para que pueda buscar los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo...
En vez de la oración colecta de la feria, se puede decir la de "san Casimiro (p. 30).
PRIMERA LECTURA
Vengan, ataquemos al justo.
Del libro del profeta Jeremías: 16, 18-20
E n aquellos días, los enemigos del profeta se dijeron entre si: "Vengan, tendamos un lazo a Jeremias, porque no le va a faltar doctrina al sacerdote, consejo al sabio, ni inspiración al profeta. Vengan, ataquémoslo de palabra y no hagamos caso de sus oráculos".
Jeremías le dijo entonces a Dios: "Señor, atiéndeme. Oye lo que dicen mis adversarios. ¿Acaso se paga bien con mal? Porque ellos han cavado una fosa para mí. Recuerda cómo he insistido ante ti, intercediendo en su favor, para apartar de ellos tu cólera".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 30
R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Sácame, Señor, de la trampa que me han tendido, porque tú eres mi amparo. En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, mi Dios leal, me librarás.
R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Oigo las burlas de la gente y todo me da miedo; se conjuran contra mí y tratan de quitarme la vida.
R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Pero yo, Señor, en ti confío. Tú eres mi Dios y en tus manos está mi destino. Líbrame de los enemigos que me persiguen.
R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Jn 8, 12
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.
EVANGELIO
Lo condenaran a muerte.
Del santo Evangelio según san Mateo: 20, 17-28
En aquel tiempo, mientras iba de camino subiendo a Jerusalén, Jesús llamó aparte a los Doce y les dijo: "Ya vamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, que lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día, resucitará".
Entonces se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, se postró para hacerle una petición. El le preguntó: "¿Qué deseas?". Ella respondió: "Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino". Pero Jesús replicó: "No saben ustedes lo que piden. ¿Podrán beber el cálíz que yo he de beber?" Ellos contestaron: "Si podemos". Y él les dijo: "Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado". Al oir aquello, los otros diez discípulos se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ya saben que los jefes de los pueblos los tiranízan y que los grandes los oprimen. Que no sea así entre ustedes. El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva, y el que quiera ser primero, que sea su esclavo; así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de todos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, benigno, Señor, las ofrendas que te presentamos y, por este santo intercambio de dones, rompe las cadenas de nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacia I-V de Cuaresma,
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Mt 20, 28
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de la multitud.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este sacramento que nos has dado, Señor, como prenda de inmortalidad, sea para nosotros una firme ayuda para alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
Opcional
Concede, Señor, a tus siervos la abundancia de tu protección y de tu gracia, la salud de alma y cuerpo, la plenitud de la caridad fraterna y haz que vivamos siempre entregados a ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
*Son Casimiro (c), morado (MR, p. 716 [703]).
Fue un principe generoso e inteligente (su padre era rey de Polonia y Lituania), dedicado a la penitencia y a la oración, gran devoto de la santísima Virgen y de Cristo en la Eucaristía (1458-1484).
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, a quien servir es reinar, concédenos, por intercesión de san Casimiro, que te sirvamos siempre en santidad y justicia. Por nuestro Señor Jesucristo...
El Libro Vivo es un servicio gratuito.
Carmelitas Descalzos de México.
ocd.org.mx