8 de julio
NOVENARIO A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN
SEGUNDO DÍA.
MARÍA SOLIDARIA Y SENSIBLE EN SU VISITA A LOS NECESITADOS.
8 de julio
NOVENARIO A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN
SEGUNDO DÍA.
MARÍA SOLIDARIA Y SENSIBLE EN SU VISITA A LOS NECESITADOS.
MONICIÓN DE ENTRADA
Si nuestra fe no se traduce en obras concretas, se vuelve estéril. En el evangelio escuchamos el elogio ofrendado a María: Dichosa tú porque has creído. Nuestra fe, ¿es capaz de empujarnos para salir al encuentro de los hermanos, como en el caso de María?
Dispongamos nuestro corazón a participar en esta celebración.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro, ya que nos permites hoy recordar a tu hija predilecta, la Santísima Virgen María, nuestra hermana, concédenos permanecer atentos a las necesidades de cuantos nos rodean y ser portadores de buenas nuevas para ellos. Por Nuestro Señor Jesucristo...
MONICIÓN A LAS LECTURAS
La historia de salvación que Dios escribe junto a su pueblo, es una historia que pone especial atención a los pequeños y necesitados. Quienes, como María, saben abrir el corazón a los demás, serán reconocidos como mensajeros de buenas noticias. Escuchemos la palabra del Señor.
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro del Génesis: 21, 1-7
Yahvé visitó a Sara, como lo había anunciado y cumplió así su promesa. Sara quedó embarazada, dio a luz un hijo de Abraham, siendo ya vieja y en la fecha que Dios había señalado. A ese hijo nacido de Sara, Abraham le llamó Isaac. Lo circuncidó a los ocho días, conforme a lo que Dios le había ordenado. Abraham tenia cien años cuando nació Isaac.
Sara dijo: "Dios me ha hecho reír y todos los que se enteren se reirán también".
Y luego añadió: "¿Quien habría podido decirle a Abraham que yo amamantaría hijos? Y sin embargo, le he dado a luz un hijo en su vejez"
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Sal 115
R. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación invocando el Nombre del Señor. Cumpliré mis votos al Señor en presencia de todo el pueblo.
R. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
Yo Señor, soy tu siervo, en verdad tu siervo, hijo de tu esclava: tú rompiste mis cadenas. Te ofreceré un sacrificio de acción de gracias, e invocaré el Nombre del Señor.
R. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
Sí, cumpliré mis votos al Señor en presencia de todo el pueblo, en los atrios de la Casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.
R. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, Aleluya.
Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
R. Aleluya, Aleluya.
EVANGELIO
Lectura de santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-45; 56.
Por esos días, María partió apresuradamente a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró a la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre, Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en alta voz: "¡Bendita eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mi la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor! María se quedó cerca de tres meses con Isabel, y después volvió a su casa.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
HOMILÍA: ALGUNAS LÍNEAS ORIENTADORAS
Isabel es símbolo del Antiguo Testamento que ha cumplido su camino. Igual que las antiguas madres de su Pueblo del que formaban parte Sara y Abraham. Se nos dice que Sara e Isabel son estériles y ancianas. Pero Dios ha intervenido y fecundado la Historia, transformándola en Historia de Liberación y alegría. Así Dios se presenta como el que conduce y hace la historia de Salvación, e invita al hombre y la mujer a ser coprotagonistas de esta Historia Redentora.
Por medio de esta escena del Evangelio, San Lucas unifica desde el principio los destinos del Bautista y de Jesús. Al recibir la visita de Jesús, ya concebido, Juan se alegra desde el vientre de su madre; su gozo ha condensado todo el gozo del auténtico Israel que exulta en la venida de su Cristo. Así la Iglesia y todo el Carmelo Descalzo tiene que tener la capacidad y la audacia para provocar alegría y entusiasmo con el Anuncio que hagamos del Evangelio de Jesús.
La presteza de María es física, y cronológica, pero al mismo tiempo delata una gran prontitud de ánimo por la alegría que ha generado su Vocación para ser Madre del Mesías. Toda vocación lanza animosamente al servicio de los demás, no se queda mirando a sí mismo de manera egoísta.
María deja su casa (sus intereses personales) y sin ser acompañada de José, pues según las buenas costumbres, no era bien visto que el novio acompañara en un viaje a su novia.
En María, pues se inicia la marcha del Evangelio para ser anunciado con gozo y por vocación, como la Iglesia está siempre en marcha llevando el Evangelio de Jesucristo por vocación y por tanto con gozo desbordante.
En este cuadro de visita familiar y de alabanza se refleja el destino de Israel; toda la gracia y la verdad de Jesucristo que se expresa ya en María, la creyente ("Dichosa tú porque has creído"). Por ser creyente, es capaz de salir al encuentro de las necesidades de su prima Isabel.
SUPLICAS DE LA IGLESIA
Oremos al Señor, Dios de nuestros Padres, para que, por intercesión de María, nos escuche y nos llene de su amor y respondamos:
R. Renueva, Señor, las maravillas de tu amor.
Por todo el pueblo de Dios para que, como Iglesia peregrina, salgamos al encuentro de nuestro hermanos más necesitados, oremos.
Por todos aquellos que trabajan por conseguir la paz y la solidaridad entre los pueblos, para que nunca desfallezca su esperanza, oremos.
Para que todos los que nos sentimos vinculados a María y al Carmelo aprendamos a ver los signos de la presencia de Dios a través de los acontecimientos de cada día, oremos.
Escucha, Padre bueno la oración de tus hijos y que nuestras peticiones se conviertan en compromisos en favor de los pequeños y necesitados. Por Jesucristo nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar la memoria y el ejemplo de nuestra hermana la Virgen María, te presentamos, Señor, nuestras ofrendas, y te pedimos que tu Hijo Jesús nos enseñe a ofrecerte frutos de amor, de justicia, de solidaridad. Por Jesucristo nuestro Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, te pedimos, Señor, que seamos una comunidad cristiana atenta a las necesidades de nuestros hermanos y siempre pronta, como María, para salir a su encuentro. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Carmelitas Descalzos de México.
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