Misal diario. Misal carmelitano.
Misal diario. Misal carmelitano.
Viernes 10 de junio
XIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
[9:53 p.m., 21/6/2026] Eric: 10 de julio
Viernes
Feria * Verde
AR
Se sugiere utilizar hoy las oraciones de la Misa del Sagrado Corazón de Jesús, tal como aparecen en el presente formulario (cfr. Misas votivos, Misal Romano, p. 1177 [1168]); pero en su lugar pueden utilizarse las del domingo anterior a las de cualquier domingo del Tiempo Ordinario.
Precavidos como serpientes, sencillos como palomas
Añoramos cumplir una misión sin obstáculos ni oponentes. Quisiéramos que no hubiera lobos, para que las ovejas (que muchas veces identificamos con los misioneros) realizaran su labor con facilidad. Sin embargo, las palabras de Jesús: "Yo los envío como ovejas en medio de lobos" nos siguen acompa-AL EVANGELIO ñando para recordarnos que no hay misión verdadera sin persecución, y que ni los peores inconvenientes son razón para evadir el compromiso evangélico. COMENTARIO
Aquellos primeros cristianos experimentaban la violencia de parte del Imperio romano,
de las autoridades judías y de muchos miembros del pueblo, así como la falsedad y la trai-ción desde adentro de la comunidad cristiana (por algunos miembros). Jesús considera que esta violencia se debe enfrentar con vivencia de valores, con testimonio de Dios. Así que pide a sus discípulos que se comporten "precavidos como las serpientes", que además de deslizarse y esconderse con la rapidez de un relámpago, en la antigüedad eran signo de una sabiduría misteriosa, una sabiduría que penetraba en los misterios más pro-fundos de la tierra. Los discipulos también deben ser "sencillos como las palomas"; a dichas aves les atribuían pureza y transparencia intachables, así que los cristianos no deben actuar con doblez o intenciones malvadas.
MISA VOTIVA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Blanco
ANTÍFONA DE ENTRADA
Sal 32, 11. 19
Los proyectos de su corazón subsisten de generación en generación, para librar de la muerte a sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, haz que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, configurados a imagen suya, merez-camos ser partícipes de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
10 de julio 47
[9:54 p.m., 21/6/2026] Eric: PRIMERA LECTURA
Nunca llamaremos ya "dios nuestro" a las obras de nuestras manos.
Del libro del profeta Oseas: 14, 2-10
E sto dice el Señor Dios: "Israel, conviértete al Señor, Dios tuyo, pues tu mal-dad te ha hecho sucumbir. Arrepiéntanse y acérquense al Señor para decirle: 'Perdona todas nuestras maldades, acepta nuestro arrepentimiento sincero, que solemnemente te prometemos.
Ya no nos salvará Asiria, ya no confiaremos en nuestro ejército, ni volveremos a llamar "dios nuestro" a las obras de nuestras manos, pues sólo en ti encuentra pie-dad el huérfano'.
Yo perdonaré sus infidelidades, dice el Señor; los amaré, aunque no lo merezcan, porque mi cólera se ha apartado de ellos. Seré para Israel como rocío; mi pueblo florecerá como el lirio, hundirá profundamente sus raíces, como el álamo, y sus renuevos se propagarán; su esplendor será como el del olivo y tendrá la fragancia de los cedros del Líbano.
Volverán a vivir bajo mi sombra, cultivarán los trigales y las viñas, que serán tan famosas como las del Líbano. Ya nada tendrá que ver Efraín con los ídolos. Yo te he castigado, pero yo también te voy a restaurar, pues soy como un ciprés, siempre verde, y gracias a mí, tú das frutos".
Quien sea sabio, que comprenda estas cosas y quien sea prudente, que las conozca. Los mandamientos del Señor son rectos y los justos los cumplen; los peca-
dores, en cambio, tropiezan en ellos y caen. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL R. Abre, Señor, mis labios y te alabaré.
Del salmo 50
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate de mí y olvida mis ofen-sas. Lávame bien de todos mis delitos y purifícame de mis pecados. R.
Enséñame, Señor, la rectitud de corazón que quieres. Lávame tú, Señor, y purifi-came y quedaré más blanco que la nieve. R. Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu nuevo para cumplir tus manda-
mientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti ni retires de mí tu santo espíritu. R. Devuélveme tu salvación, que regocija, y mantén en mi un alma generosa. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, aleluya.
Cuando venga el Espíritu de verdad, él les enseñará toda la verdad y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R.
Jn 16, 13; 14, 26
EVANGELIO
No serán ustedes ios que hablarån, sino el Espiritu de su Padre. Del santo Evangelio según san Mateo: 10, 16-23
E n aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "Yo los envío como ovejas entre lobos. Sean, pues, precavidos como las serpientes y sencillos como las palomas.
Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimo-nio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los entreguen, no se preocu-pen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes.
El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Yo les aseguro que no alcanza-rán a recorrer todas las ciudades de Israel, antes de que venga el Hijo del hombre". Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre de misericordia, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Unigénito, concédenos que, unidos íntimamente a él, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en la cruz e hizo salir san-gre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos los hombres, atraídos hacia el corazón abierto del Salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación.
Por eso, con todos los ángeles y los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Jn 19, 34
Uno de los soldados le traspasó el costado con su lanza, e inmediatamente salió sangre y agua.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, imploramos, Señor, tu clemen-cia, para que, configurados con Cristo en la tierra, merezcamos compartir su gloria en el cielo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
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Carmelitas Descalzos de México.
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