14 de julio
NOVENARIO A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN
OCTAVO DÍA.
MARÍA, MUJER PEREGRINA Y CONTEMPLATIVA.
14 de julio
NOVENARIO A LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN
OCTAVO DÍA.
MARÍA, MUJER PEREGRINA Y CONTEMPLATIVA.
Monición de entrada.
Nos alegramos al celebrar en esta Eucaristía, el octavo día de novena de la Madre de Dios, la mujer peregrina y contemplativa, la que escucho la Palabra de Dios y la puso en practica. Pidamos a Dios que por intercesión de María, nos conceda ser como María, fieles en la escucha y en la práctica de los designios de Dios. Nos ponemos de pie para iniciar nuestra Eucaristía. Cantemos todos...
Oración Colecta.
Dios, que eres Padre y Madre, te suplicamos nos ilumines en camino de nuestra vida con tu Palabra, para que al igual que María, la Madre de tu Hijo Jesús, sepamos ser peregrinos en búsqueda de la Verdad del Evangelio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Primera Lectura
Del Libro del Éxodo: 23, 10-15
Durante seis años sembrarás tu tierra y recogerás su cosecha. Pero el séptimo la dejarás descansar, sin cultivarla, para que allí encuentren comida los pobres de tu pueblo, y lo que quede lo coman las fieras del campo. Lo mismo harás con tus viñas y tus olivos. Seis días trabajarás, pero el séptimo descansarás para que descansen también tu buey y tu burro, y tengan un respiro tus esclavos y los extranjeros. Cumplan todo lo que les he dicho. No invocarás el nombre de otros dioses; que no lo pronuncie tu boca. Tres veces al año celebrarás fiestas en mi honor. Guardarás la fiesta de los ácimos. Durante siete días comerás panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo establecido del mes de Abib, porque en ese mes salieron de Egipto.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Salmo 121.
R. Vayamos con alegría a la casa del Señor.
Me alegré cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor.
R. Vayamos con alegría a la casa del Señor.
Nuestros pies ya pisan tus umbrales. Jerusalén.
R. Vayamos con alegría a la casa del Señor.
Porque allí están los tribunales del Palacio de David, los tribunales donde se administra la justicia. Rueguen por la paz de Jerusalén: Vivan en paz los que te aman.
R. Vayamos con alegría a la casa del Señor.
Por amor a mis hermanos y amigos, diré: La paz contigo. Por la Casa del Señor, nuestro Dios, buscaré tu felicidad.
R. Vayamos con alegría a la casa del Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosa tú María, porque encontraste y escuchaste a Jesús, el Mesías.
Aleluya, aleluya.
Evangelio
Del Santo Evangelio según san Mateo: 2, 41-52
En aquel tiempo: Sus padres iban cada año a Jerusalén, a la fiesta de pascua. Cuando el niño cumplió doce años, subieron a celebrar la fiesta, según la costumbre. Terminada la fiesta, cuando regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Estos creían que iban en la caravana, y al terminar la primera jornada lo buscaron entre los parientes y conocidos. Al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca. Al cabo de tres días, lo encontraron en el templo sentado en medio de los doctores, no solo escuchándolos, sino también haciéndoles preguntas. To- dos los que le oían estaban sorprendidos de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, se quedaron asombrados, y su madre le dijo: “Hijo, ¿porque nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos buscado angustiados”. El les preguntó: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que les decía. Bajó con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos. Su madre conservaba cuidadosamente todos estos recuerdos en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en aprecio ante Dios y ante los hombres.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor, Jesús
Homilía. Algunas líneas orientadoras.
El Evangelista nos presenta a María y José, padres de Jesús, peregrinando de Galilea a Jerusalén. Esta peregrinación al templo de Jerusalén, responde a la espiritualidad del Éxodo. El pueblo que es liberado de Egipto por Yahvé, como lo escuchamos en la lectura del Libro del Éxodo.
María y José peregrinan con el pueblo israelita al Templo para celebrar la fiesta de la liberación. Ellos, como todo el pueblo pobre y con esperanza, tienen la experiencia de un Dios liberador.
María y José viven la experiencia “de una noche oscura”, al perdérseles aparentemente del camino su Hijo Jesús. Como en la experiencia de todo cristiano, que aparentemente perdemos a Jesús en nuestro camino, y tenemos como Ellos, que desandar ese camino para ir en su búsqueda. Es pues una experiencia de búsqueda, dolor y sorpresa.
María, protagoniza el diálogo (María orante) cuando se encuentran con Jesús, entre los maestros de la Ley, y este hecho no es nada común en una familia patriarcal donde el varón siempre lleva la batuta. En la nueva familia que Jesús ha formado para el Reino de su Padre, la mujer tiene un lugar muy importante.
María, también presenta un desarrollo progresivo en su experiencia de fe; el evangelista no quiere decir que María “durará” nada de eso. Ella como los discípulos del Señor de pronto no comprende inmediatamente las palabras y las acciones simbólicas de su Hijo. Pero su actitud contemplativa la conducía a saber rumiar y digerir lentamente y con cuidadoso respeto la voluntad del Padre.
Súplicas de la Iglesia
Roguemos hermanas y hermanos, al Dios de la vida, para que escuche nuestras súplicas y conozca nuestras necesidades, y digámosle:
Por la fe de María, escúchanos.
+ Oremos por los obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, para que lo que predican con la palabra, lo prediquen con su testimonio de vida, con sus compromisos con la justicia, la paz y la Verdad. Roguemos al Señor.
+ Oremos por todos aquellos cristianos que experimentan la “noche oscura de la fe”, para que no pierdan la ruta de la verdad del Evangelio de Jesucristo. Roguemos al Señor.
+ Por todos aquellos que se dedican a la búsqueda de la verdad en la ciencia y en la Teología, para que el Señor los siga iluminando con el Espíritu Santo, y sean así luz en nuestra Iglesia y en la sociedad. Roguemos al Señor.
+ Para que al igual que María la Madre del Señor Jesús, sepamos meditar en el corazón todos los acontecimientos de nuestra vida y descubramos en ellos la Voluntad de Dios nuestro Padre. Roguemos al Señor.
+ Para que como José y María, vayamos en búsqueda de Jesús, y lo encontremos en la Casa de Dios nuestro Padre. Roguemos al Señor.
Presidente:
Padre bondadoso y providente, gracias por que sabemos que escuchas nuestras súplicas, y nos darás lo que te pedimos en el momento oportuno. Que María tu Madre interceda por nosotros, y nos conceda cuanto esta contemplado en tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Oración sobre las ofrendas.
Recibe Padre de nuestro Señor Jesucristo, estas ofrendas que hoy como Iglesia traemos a tu altar, en las festividades de Nuestra Señora del Monte Carmelo, Madre de tu Hijo, para que como ella sepamos peregrinar al Monte de la Perfección que es tu Hijo nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Oración después de la Comunión.
Te damos gracias, Padre de infinita misericordia, porque en la vida de José y María nos ofreces un testimonio coherente de fe, esperanza y amor, te pedimos que como ellos, sepamos buscar el Evangelio de tu Hijo Jesús, para poder hacer en todo y siempre tu Voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
El Libro Vivo es un servicio gratuito.
Carmelitas Descalzos de México.
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