Misal diario. Misal carmelitano.
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Sábado 28 de noviembre
XXXIV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO
Oraciones de la misa: "Del Común de santa María Virgen" (M.R. pág. 867 [M.R. 4ª ed., 914]).
Antífona de entrada.
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces Virgen para siempre.
Oración colecta.
Concédenos, Dios misericordioso, auxilio en nuestra fragilidad, para que, quienes celebramos la conmemoración de la santa Madre de Dios, con la ayuda de su intercesión nos veamos libres de nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo...
Primera Lectura
Apoc 22, 1-7
Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, el río del agua que da la vida, relu-ciente como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En el centro de la plaza de la ciudad y en cada lado del río, crecía un árbol de la vida, que daba doce cosechas al año, una cada mes, y sus hojas sirven para dar la salud a las naciones. Ahí no habrá ya ninguna maldición.
En la ciudad estará el trono de Dios y el del Cordero, y sus servidores le darán culto, lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ahí no habrá ya no-che ni habrá necesidad de lámparas o de sol, porque el Señor Dios los iluminará con su luz y reinarán por los siglos de los siglos.
Luego el ángel me dijo: "Estas palabras son verdaderas y dignas de crédito. El Señor Dios, que inspiró a los profetas, ha enviado su ángel para comunicar a sus servidores lo que tiene que suceder en breve. Ya estoy a punto de llegar. Dichoso quien le hace caso al mensaje profético contenido en este libro".
Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.
Salmo responsorial
Sal 94
R. Demos gracias al Señor.
L. Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acer-quémonos a él llenos de júbilo y démosle gracias. /R.
L. Porque el Señor es un Dios grande, es un rey más grande que todos los dioses: en sus manos están los abismos de la tierra y son suyas las cumbres de las montañas; el mar es suyo, pues él lo hizo, y también la tierra, pues la formó con sus manos./R.
L. Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo, él nuestro pastor y noso-tros, sus ovejas./R.
Aclamación antes del Evangelio
Cfr. Lc 21, 36
R. Aleluya, aleluya. Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre.
R. Aleluya
Evangelio
Lc 21, 34-36
Del santo Evangelio según san Lucas.
A. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra)
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre"..cab
Palabra del Señor. A. Gloria a ti, Señor Jesús.
7. Oración sobre las ofrendas. Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por la abundancia de tu gracia, en ofrenda permanente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de la comunión.
Ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre (Lc 1, 49).
Oración después de la comunión. Ya que nos has concedido participar de la redención eterna, te rogamos, Señor, que, quienes celebramos la conme-moración de la Madre de tu Hijo, no sólo nos gloriemos de la plenitud de tu gracia, sino que experimentemos también un continuo aumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Carmelitas Descalzos de México.
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