Misal diario. Misal carmelitano.
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Domingo 24 de mayo
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
[1:19 p.m., 25/4/2026] Eric: Misa de la Vigilia
La Misa de la Vigilia de Pentecostés se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras Visperas de la solemnidad.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Rom 5, 5; cfr. 8, 11 El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Concede, Dios todopoderoso, que resplandezca sobre nosotros el fulgor de tu glo-ría, y tú, luz de luz, mediante la iluminación del Espíritu Santo, reafirma los cora-zones de quienes, por tu gracia, renacieron a una vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
Se llamó Babel, porque ahí confundió el Señor las lenguas de todos los hombres. Del libro del Génesis: 11, 1-9
E n aquel tiempo, toda la tierra t…
[1:19 p.m., 25/4/2026] Eric: [R. Envia, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.]
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías tu espí-ritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R.
SEGUNDA LECTURA
El Espíritu Intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. De la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27
Hermanos: Sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolo res de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las pri-micias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía objeto de espe-ranza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque, ¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia.
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega con-forme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R.
EVANGELIO
Brotarán rios de agua que da la vida. Del santo Evangelio según san Juan: 7,37-39
E 1 último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: "El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Derrama, Señor, sobre estos dones la bendición de tu Espíritu Santo, para que, por medio de ellos, reciba tu Iglesia tan gran efusión de amor, que la impulse a hacer resplandecer en todo el mundo la verdad del misterio de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
98 24 de mayo
Preflucio de Pentecostés, como en la Misa del día, pagina 103.
Si se usa el Canon Romano, se dice Reunidos en comunión propia. En las otras Plegorias eucaristicas también se dicen las partes propias para esta Misa.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
In 7,37 El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: El que tenga sed, que venga a mi y beba. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nos aprovechen, Señor, los dones que hemos recibido, para que estemos siempre llenos del fervor del Espiritu Santo que derramaste de manera tan inefable en tus Apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Puede utilizarse la formula de bendición solemne.
Para despedir al pueblo, el diácono o, en su ausencia, el mismo sacerdote conto a dice: Anuncien a todos la alegría del Señor resucitado.
Vayan en paz, aleluya, aleluya.
O bien:
Pueden ir en paz, aleluya, aleluya. R. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.
Misa del día
ANTÍFONA DE ENTRADA
Rom 5, 5; cfr. 8, 11 El amor de Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por el misterio de la festividad de Pentecostés que hoy celebramos santificas a tu Iglesia, extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa obrando en el corazón de tus fieles las mara-villas que te dignaste realizar en los comienzos de la predicación evangélica. Por nuestro Señor Jesucristo...
El pasaje de los Hechos de los Apóstoles nos describe lo ocurrido el día de Pentecostés, en que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, reunidos con María en oración.
MONICIÓN
24 de mayo 99
[1:20 p.m., 25/4/2026] Eric: PRIMERA LECTURA
Todos quedaran llenos del Espiritu Santo y empezaron a hablar. Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11
E I día de Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecie-ron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros idiomas, según el Espíritu los inducia a expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos, venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues, los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos, partos y elamitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libía que limita con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos, también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los oye hablar
de las maravillas de Dios en su propia lengua". Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 103
R. Envía, Señor, tu Espiritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. ¡Qué nume-rosas son tus obras, Señor! La tierra llena está de tus creaturas. R.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envias tu espí-ritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R.
Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojalá que le agraden mis palabras y yo me alegraré en el Señor. R.
En su primera carta a los corintios, el apóstol san Pablo se refiere a la acción del Espíritu Santo como principio de la unidad de la Iglesia en la diversi-dad de sus ministerios.
MONICIÓN
[1:20 p.m., 25/4/2026] Eric: SEGUNDA LECTURA
Hemos sida bautizados en un mismo Espiritu para formar un solo cuerpo. De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13
H ermanos: Nadie puede llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción del Espí-ritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios, pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que hace todo en todos, es el mismo.
En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así también es Cristo. Porque todos nosotros, sea-mos judíos o no judíos, esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espí-ritu para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
SECUENCIA
Ven, Dios Espíritu Santo, y envianos desde el cielo tu luz, para iluminarnos..
Sin tu inspiración divina los hombres nada podemos y el pecado nos domina.
Ven ya, padre de los pobres, luz que penetra en las almas, dador de todos los dones.
Lava nuestras inmundicias, fecunda nuestros desiertos y cura nuestras heridas.
Fuente de todo consuelo, amable huésped del alma, paz en las horas de duelo.
Doblega nuestra soberbia, calienta nuestra fríaldad, endereza nuestras sendas.
Eres pausa en el trabajo; brisa, en un clima de fuego; consuelo, en medio del llanto.
Concede a aquellos que ponen en ti su fe y su confianza tus siete sagrados dones.
Ven, luz santificadora, y entra hasta el fondo del alma de todos los que te adoran.
Danos virtudes y méritos, danos una buena muerte y contigo el gozo eterno.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
B.P. 1034-Pl C G7 An En De G1 C
A-le-lu-yu, a-le-tu-ya, ale bu
R. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. R
100 24 de mayo
24 de mayo 101
[1:20 p.m., 25/4/2026] Eric: El evangelista Juan nos describe el momento en que el Resucitado se pre-senta ante sus discípulos, les da el saludo de paz y sopla sobre ellos para que reciban el Espíritu Santo, que los habilita para perdonar los pecados en su nombre.
MONICIÓN
EVANGELIO
Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo: Recibon el Espiritu Santo Del santo Evangelio según san Juan: 20, 19-23
A I anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discipulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo". Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Reci-ban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdona-
dos; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar". Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice Credo.
PLEGARIA UNIVERSAL
Hermanos, invoquemos al Espiritu Santo, prometido y enviado por Jesús, y pidá-mosle que derrame sus dones sobre su Iglesia y sobre el mundo entero.
Llenos de fe, respondamos: Ven, Espiritu Santo, llena los corazones de tus fieles. +Por la santa Iglesia de Dios, para que el Espiritu Santo la renueve, la forta-lezca y la llene de vida. Oremos.
Para que la luz del Espíritu Santo disipe las tinieblas del mundo, lleve a todos al conocimiento de la verdad, convierta el odio en amor, los sufrimientos en alegría y las guerras en paz. Oremos.
Para que el Espiritu Santo mueva los corazones de quienes dirigen los desti-nos de los pueblos. Oremos.
Para que quienes reciban el sacramento de la Confirmación experimenten la fuerza renovadora del Espíritu Santo, de manera semejante a los apóstoles el día de Pentecostés. Oremos.
Para que el Espíritu de sabiduría nos recuerde continuamente las enseñanzas de Jesús, para conocer a Dios cada vez más profundamente, y que aumente nuestra fe. Oremos.
Escucha, Padre nuestro, las oraciones de tu pueblo y concédenos que, renovados y fortalecidos por el Espíritu Santo, vivamos continuamente en la alegría pascual y lleguemos un día a participar en las fiestas de la Pascua eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que, conforme a la promesa de tu Hijo, el Espiritu Santo nos haga comprender con más plenitud el misterio de este sacrificio, y haz que nos des-cubra toda su verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado hoy al Espí-ritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al injertarlos en Cristo,
tu Unigénito. Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, dio a conocer a todos los pue-blos el misterio del Dios verdadero y unió la diversidad de las lenguas en la con-
fesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
Si se usa al Conon Romano, se dice Reunidos en comunión propio. En las otros Plegarias eucaristicas también se dicen las partes propias para esto Misa,
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Hech 2, 4. 11
Todos quedaron llenos del Espiritu Santo, y proclamaban las maravillas de Dios. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, tú que concedes a tu Iglesia dones celestiales, consérvale la gracia que le has dado, para que permanezca siempre vivo en ella el don del Espíritu Santo que le infundiste; y que este alimento espiritual nos sirva para alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.
Para despedir al pueblo, el diácono o, en su ausencia, el mismo sacerdote cante o dice: Anuncien a todos la alegría del Señor resucitado. Vayan en paz, aleluya, aleluya.
O blen:
Pueden ir en paz, aleluya, aleluya. R. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.
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Carmelitas Descalzos de México.
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