Misal diario. Misal carmelitano.
Misal diario. Misal carmelitano.
Viernes 29 de mayo
TIEMPO ORDINARIO
[1:24 p.m., 25/4/2026] Eric: 29 de mayo
Viernes
Feria Verde
Se sugiere utilizar hoy las oraciones de la Misa de la Preciosisima Sangre de nuestro Señor Jesucristo, tal como aparecen en el presente formulario (cfr. Misas votivas, Misal Romario, p. 1176 [1166]): pero en su lugar pueden utilizarse las del domingo anterior, las de "san Pablo VI (p. 121) a las de cualquier domingo del Tiempo Ordinario.
Templos renovados
Los templos, capillas, catedrales y basilicas son importantes, incluso indispen-sables, para la congregación de la comunidad y la celebración de la fe. Sin embargo, también es necesario preguntarnos por su auténtica funcionali-dad. Jesús, como buen judío, apreciaba el Templo y seguramente nunca COMENTARIO deseo su destrucción. Pero no era ingenuo: veía cómo algunos grupos se habían apropiado de él y habían tergiversado su sentido, convirtiéndolo en una cueva de ladrones, en abierta contradicción con lo que Dios quería:"mi casa será casa de oración para todos los pueblos". AL EVANGELIO
Aquellos dirigentes y quizá también mucha gente del pueblo habían olvidado que el Templo era de Dios y debía regirse por sus criterios. Debía ser como una casa: un espacio de encuentro, de relaciones familiares y fraternas; una casa de oración, de relación con el Dios de la Alianza que libera a sus hijos; una casa abierta para todos. Sería bueno detenernos un momento e imaginar cuánto bien nos haría que cada capilla y cada tem-plo se asumieran de veras como "casa de Dios, casa de oración para todos los pueblos". ¿Qué deberíamos hacer para que nuestros templos no se conviertan en "cuevas de ladro-nes", sino en verdaderas casas de Dios, abiertas a todos?
MISA VOTIVA DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Rojo
ANTÍFONA DE ENTRADA
Cfr. Apoc 5, 9-10
Con tu sangre compraste para Dios hombres de todas las razas y lenguas, de todos los pueblos y naciones, para constituir un reino para Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que redimiste a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Uni-génito, conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando sin cesar el misterio de nuestra salvación, merezcamos alcanzar sus frutos. Por nues-tro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
Sean buenas odministradores de la gracia multiforme de Dios. De la primera carta del apóstol san Pedro: 4, 7-13
H ermanos: Ya está cerca el final de todo; por lo tanto, vivan con sensatez y en vigilancia para poder orar. Sobre todo, mantengan en continua actividad el amor mutuo, pues el amor sepulta una multitud de pecados. Sean hospitalarios los unos con los otros, sin quejas.
Que cada uno, como buen administrador de la gracia multiforme de Dios, emplee para servir a los demás, los dones recibidos. Quien habla, que sea mensajero de las palabras de Dios; quien se dedica a servir a los demás, que los sirva con la fuerza que Dios le comunica. De modo que Dios sea glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Amén.
No se sorprendan, queridos hermanos, del fuego de persecución que ha pren-dido por ahí para ponerlos a prueba, como si les sobreviniera algo nunca visto. Al contrario, alegrense de compartir ahora los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, el júbílo de ustedes sea desbordante. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
R. El Señor juzgará a todas las naciones.
Del salmo 95
"Reina el Señor", digamos a los pueblos. Él afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino. Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R. Regocijese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rec-titud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Cfr. In 15, 16
R. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R.
118 29 de mayo
29 de mayo 119
[1:25 p.m., 25/4/2026] Eric: EVANGELIO
Mi casa será casa de oración para todos los pueblos.-Tengan fe en Dios. Del santo Evangelio según san Marcos: 11, 11-26
Después de haber sido aclamado por la multitud, Jesús entró en Jerusalén, fue templo y miró todo lo que en sucedía; pero como ya era tarde, se mar-chó a Betania con los Doce.
Al día siguiente, cuando salieron de Betania, sintió hambre. Viendo a lo lejos una higuera con hojas, Jesús se acercó a ver si encontraba higos; pero al llegar, sólo encontró hojas, pues no era tiempo de higos. Entonces le dijo a la higuera: "Que nunca jamás coma nadie frutos de ti". Y sus discipulos lo estaban oyendo.
Cuando llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a arrojar de ahí a los que vendían y compraban; volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los pues-tos de los que vendían palomas; y no dejaba que nadie cruzara por el templo cargando cosas. Luego se puso a enseñar a la gente, diciéndoles: "¿Acaso no está escrito: Mi casa será casa de oración para todos los pueblos? Pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".
Los sumos sacerdotes y los escribas se enteraron de esto y buscaban la forma de matarlo; pero le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de sus enseñanzas. Cuando atardeció, Jesús y los suyos salieron de la ciudad.
A la mañana siguiente, cuando pasaban junto a la higuera, vieron que estaba seca hasta la raíz. Pedro cayó en la cuenta y le dijo a Jesús: "Maestro, mira: la higuera que maldijiste se secó".
Jesús les dijo entonces: "Tengan fe en Dios. Les aseguro que si uno le dice a este monte: 'Quítate de ahí y arrójate al mar', sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán. Y cuando se pongan a orar, perdonen lo que tengan contra otros, para que también el Padre, que está en el cielo, les perdone a ustedes sus ofensas; porque si ustedes no perdo-nan, tampoco el Padre, que está en el cielo, les perdonará a ustedes sus ofensas". Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al traer ante tu soberana presencia, Señor, nuestros dones, haz que, por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús, el mediador de la nueva Alianza, y nos reno-vemos por la aspersión salvadora de su Sangre. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
PREFACIO I DE LA PASIÓN DEL SEÑOR
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque mediante la pasión salvadora de tu Hijo el mundo entero ha compren-dido la manera como debía alabar a tu majestad, ya que en la fuerza inefable de la cruz, se manifestó el juicio del mundo y el poder del Crucificado.
Por eso, Señor, también nosotros, llenos de alegría, te aclamamos con los ángeles y los santos, diciendo: Santo, Santo, Santo...
12029 de mayo
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cfr. 1 Cor 10, 16 El cáliz de nuestra acción de gracias, nos une en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une en el Cuerpo del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo sido reconfortados con el alimento y la bebida celestiales, te pedimos, Dios todopoderoso, que defiendas del temor del enemigo a quienes has redi-mido con la preciosa Sangre de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
San Pablo VI, Papa (ml), blanco.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que hiciste brillar con admirable resplandor de virtud y doctrina a san Pablo VI, a quien constituiste pastor de toda la Iglesia, concede a quienes venera-mos los méritos de tan gran pontifice que podamos resplandecer delante de los hombres por nuestras buenas obras y presentarnos ante ti inflamados por el amor. Por nuestro Señor Jesucristo....
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, este sacrificio que, para tu gloria, tu pueblo ofrece en honor de san Pablo VI, y concédenos alcanzar la eterna salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, Dios nuestro, los sacramentos que hemos recibido fortalezcan en nosotros el fuego de la caridad que encendió con ímpetu a san Pablo VI y lo llevó a entre-garse siempre por tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Libro Vivo es un servicio gratuito.
Carmelitas Descalzos de México.
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