Misal diario. Misal carmelitano.
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Jueves 21 de mayo
VII SEMANA DE PASCUA
[1:17 p.m., 25/4/2026] Eric: 21 de mayo
Jueves
AT
SANTOS CRISTÓBAL MAGALLANES, presbítero, y COMPAÑEROS, mártires
Memoria Rojo
Del año 1915 a 1937, y principalmente en la persecución religiosa de 1926 a 1929, vein-ticinco mexicanos: veintidós sacerdotes diocesanos y tres laicos, se distinguieron entre los cientos de cristianos sacrificados en México por los enemigos de la fe católica. Con admi-rable constancia perseveraron fieles a su compromiso bautismal y a su identidad sacerdotal y ofrecieron su vida por Cristo Rey y santa Maria de Guadalupe, en diversos lugares de las diócesis de Aguascalientes, Autlón, Colima, Chihuahua, Chilpancingo-Chilapa, Durango, Guadalajara, Morelia, San Juan de los Lagos y Zacatecas.
La unidad: su anchura, longitud y profundidad
8 COMENTARIO AL EVANGELIO
Profundizando en la oración de Jesús, que pide la unidad entre sus discípulos, podemos señalar otras tres características, tomando como referente el esquema que Pablo utiliza en su epístola a los Efesios (3, 18) aplicado al amor: la anchura, la longitud y la profundidad, además de la altura sobre la que refle-xionábamos ayer.
Jesús pide que "todos sean uno". Esta unidad tiene anchura: comienza a construirse con quienes están dispuestos, con los más cercanos, no para reducirla, sino para concretizarla y luego poder ampliaria. Sin embargo, la comunión no se agota en la inmediatez; es nece-sario concebir la unidad desde su longitud, es decir, como una actitud que abarque a
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[1:17 p.m., 25/4/2026] Eric: todos y que se ofrezca como don incluso a quienes parecen rechazarla. Sólo así se con-vertirá en un testimonio auténtico para que el mundo crea. Además, la unidad posee profundidad: se construye a partir de valores sólidos; no es una acción pasajera que caduca pronto, sino una actitud permanente. No es una estrategia mientras alguien nos observa, es una mística que se practica incluso cuando no es percibida. Por eso, la unidad sólo es posible en el amor. ¿Qué puedo hacer para construir en mi entorno una uni-dad que tenga anchura, longitud y profundidad?
ANTIFONA DE ENTRADA
Cfr. Apoc 7, 13-14
Estos que llevan la túnica blanca son los que han pasado por la gran tribulación, y han lavado su túnica con la sangre del Cordero. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que concediste a san Cristóbal Magallanes, presbítero, y a sus compañeros, que fueran fieles a Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que, perseverando en la confesión de la fe verdadera, poda-mos ser siempre fieles a los mandatos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
Tendrás que dar testimonio de mi en Roma. Del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30:23, 6-11
queriendo ban a Pablo los judíos, mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo compa-recer ante ellos.
Como Pablo sabía que una parte del sanedrin era de saduceos y otra de fariseos, exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque espero la resurrección de los muertos".
Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida, sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten ambas cosas). Estalló luego una terrible griteria y algunos escribas del partido de los fariseos, se pusie-ron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decirnos que no le ha hablado un espíritu o un ángel?". El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran peda-
zos a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel. En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo, Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también tendrás que darlo en Roma".
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
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SALMO RESPONSORIAL
R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Del salmo 15
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R.
Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo, por-que tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R. Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría per-petua junto a ti. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO R. Aleluya, aleluya.
Jn 17, 21
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor. R.
EVANGELIO
Que su unidod sea perfecto. Del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26
E n aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer en mí por la pala-bra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mi.
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo si te conozco y éstos han cono-cido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos". Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús,
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al conmemorar la muerte dichosa de tus justos, te ofrecemos, Señor, aquel mismo sacrificio en el que tuvo su origen todo martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cfr. Sal 32, 1 Alégrense, justos, en el Señor, que merece la alabanza de los buenos. Aleluya.
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[1:17 p.m., 25/4/2026] Eric: ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al celebrar en este divino banquete la celestial victoria de los santos mártires Cristóbal Magallanes y compañeros, te pedimos, Señor, que concedas la victoria a quienes nos alimentamos con este pan de vida, y que, ya vencedores, nos lleves a comer del árbol de la vida en el paraiso. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Carmelitas Descalzos de México.
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