Misal diario. Misal carmelitano.
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Jueves 28 de mayo
TIEMPO ORDINARIO
[1:22 p.m., 25/4/2026] Eric: 28 de mayo
Jueves
JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE
Fiesta Blanco
Jesucristo ejerce su sacerdocio durante toda su vida terrena y, sobre todo, en su pasión, muerte y resurrección. El sacrificio perfecto es el que ofreció en la cruz en ofrenda total como respuesta amorosa al amor del Padre y por nuestra salvación, y es el mismo Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote de la Nueva Alianza, quien, por el ministerio de las sacerdotes, ofrece el sacrificio eucarístico, que es el mismo de la cruz.
Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote
008
Al celebrar la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, la Iglesia, con sabiduria, propone un texto de la Última Cena. La razón es sencilla, aun-que no siempre evidente: la Eucaristia es un grandioso acto de amor, pero también es la victoria del amor. Así lo afirmaba el cardenal Albert Van-hoye, quien insistía en que se trata de "una extraordinaria victoria del amor sobre el mal y sobre la muerte".
ALEVANGELIO
Por ello, los relatos de la Última Cena están intimamente relacionados con la pasión de Jesús y con la traición de Judas. Jesucristo sustituye el culto externo y meramente ritual por un culto personal y existencial. Él realiza la Nueva Alianza que, según las tradiciones proféticas del Antiguo Testamento, consiste en el don de un corazón nuevo
y de un Espíritu nuevo para todos y todas. Su sacrificio ha sido de purificación y libe-ración, pero también de alianza. Dios no sólo quiere liberar a la humanidad de la esclavitud del pecado por pura misericordia, sino que ofrece una alianza estable y definitiva fundada en un designio de amor. ¿Cómo debería afectar nuestra vida la fe en Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote? ¿Qué actitudes tendríamos que revisar a la luz de esta verdad?
ANTÍFONA DE ENTRADA
Gfr. Heb 7, 24
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste sumo y eterno sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de los sacramentos y del Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
PRIMERA LECTURA
Con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a las que ha santificado. De la carta a los hebreos: 10, 12-23
H ermanos: Cristo ofreció un solo sacrificio por los pecadores y se sentó para siempre a la derecha de Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemi-gos sean puestos bajo sus pies. Asi, con una sola ofrenda, hizo perfectos para siempre a los que ha santificado.
Lo mismo atestigua el Espíritu Santo, que dice en un pasaje de la Escritura: La alianza que yo estableceré con ellos, cuando lleguen esos dias, palabra del Señor, es ésta: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Y prosigue después: Yo les perdonarė sus culpas y olvidaré para siem-pre sus pecados. Ahora bien, cuando los pecados han sido perdonados, ya no hacen falta más ofrendas por ellos.
Hermanos, en virtud de la sangre de Jesucristo, tenemos la seguridad de poder entrar en el santuario, porque él nos abrió un camino nuevo y viviente a través del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total, limpia la con-ciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable. Mantengá-monos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza, porque el que nos hizo
las promesas es fiel a su palabra. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
28 de mayo 115
[1:23 p.m., 25/4/2026] Eric: En lugar de la lecture de Hebreos 10, 12-23, se puede utilizar la de Isalos 52, 13-53, 12, tal como aparece en el Leccionario.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 39
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Cuántas maravillas has hecho, Señor y Dios mío, cuántos planes en favor nuestro. Nadie se te puede comparar. R.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: tu ley en medio de mi corazón. R.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú lo sabes, Señor. R.
No callé tu justicia, antes bien, proclamé tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tu lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R. Aleluya, aleluya.
Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis compla-cencias. En él he puesto mi espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. R.
Is 42, 1
EVANGELIO
Hagan esto en memoria mla.
Del santo Evangelio según san Lucas: 22, 14-20
E n aquel tiempo, llegada la hora de cenar, se sentó Jesús con sus discipulos y les dijo: "Cuánto he deseado celebrar esta Pascua con ustedes, antes de pade-cer, porque yo les aseguro que ya no la volveré a celebrar, hasta que tenga cabal cumplimiento en el Reino de Dios". Luego tomó en sus manos una copa de vino, pronunció la acción de gracias y dijo: "Tomen esto y repártanio entre ustedes, por-que les aseguro que ya no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios".
Tomando después un pan, pronunció la acción de gracias, lo partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía". Después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo: "Esta copa es la nueva alianza, sellada con mi sangre, que se derrama por ustedes". Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Unigénito Pontifice de la alianza nueva y eterna, y en tu designio salvífico has querido que su sacerdocio único se perpetuara en la Iglesia.
En efecto, Cristo no sólo confiere la dignidad del sacerdocio real a todo su pue-blo santo, sino que, con especial predilección, elige a algunos de entre los herma-nos, y mediante la imposición de las manos, los hace participes de su ministerio de salvación, a fin de que renueven, en su nombre, el sacrificio redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la caridad en tu pueblo santo, lo ali-menten con la palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y, consagrando su vida a ti y a la salvación de sus hermanos, se esfuercen por reproducir en sí mismos la
imagen de Cristo y te den un constante testimonio de fidelidad y de amor. Por eso, Señor, con todos los ángeles y santos, te alabamos, cantando llenos de alegría: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Mt 28, 20
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y reci-bido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
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Carmelitas Descalzos de México.
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